Grupos de Jesús, Salta 2

SEGUNDA REUNIÓN: Tema 1, B: Mt. 14,24-33, Animo, soy YO, no teman

COMENTARIO      del texto de Mateo 14,24-33

Sugerimos elegir un moderador por reunión para ir prestándonos los liderazgos, la función es sólo moderar las intervenciones. No se trata de que alguien sepa más o hable más, solo de ayudarnos a mirar juntos a Jesús y de cuidar que todos intervengan y que nadie monopolice el diálogo y multiplique innecesariamente sus intervenciones hablando a cada rato. Es necesario ir descubriendo los tiempos de cada uno. No ayudará a gestar una buena amistad seguramente.

(Leer en voz alta, pausado, entendiendo, saboreando, decantando)

Creer en medio de la crisis

Eran tiempos difíciles para la joven comunidad cristiana en la que Mateo escribía su evangelio. Se había enfriado el entusiasmo de los primeros tiempos. Los conflictos y tensiones con los judíos eran fuertes. ¿Se hundiría la fe de aquellos creyentes? Lo primero que necesitaban era descubrir la presencia de Jesús en medio de la crisis.

Recogiendo un relato que encontró en Marcos y algunos recuerdos que se conservaban entre los cristianos sobre una tempestad a la que tuvieron que enfrentarse en alguna ocasión los discípulos de Jesús en el mar de Galilea, Mateo escribió una bella catequesis de Jesús con un objetivo concreto: ayudar a los seguidores de Jesús a reafirmarse en su fe sin dejarse hundir por las dificultades. Lo hizo con tal fuerza que todavía hoy nos puede reavivar por dentro.

Los discípulos están solos. Esta vez no los acompaña Jesús. Se ha quedado a solas en un monte cercano, hablando con su Padre en el silencio de la noche. Mateo describe con rasgos certeros la situación: los discípulos se encuentran solos, «muy lejos de la orilla», en medio de la inseguridad del mar; la barca está «sacudida por las olas», desbordada por fuerzas adversas; «el viento es contrario», todo se vuelve en contra. Además, se ha hecho de noche y las tinieblas lo envuelven todo.

Los cristianos que escuchan este relato lo entienden enseguida. Conocen el lenguaje de los salmos y saben que «las aguas profundas», «la tempestad», «las tinieblas de la noche» … son símbolo de inseguridad, angustia e incertidumbre. ¿No es esta la situación de aquellas comunidades, amenazadas desde fuera por el rechazo y la hostilidad, y tentadas desde dentro por el miedo y la poca fe? ¿No es esta nuestra situación?

Entre las tres y las seis de la mañana se les acerca Jesús andando sobre las aguas. Nunca ha dejado de pensar en ellos. Pero los discípulos no son capaces de reconocerlo en medio de la tempestad y las tinieblas. Jesús les parece «un fantasma», algo no real, una ilusión falsa… Los miedos en la comunidad cristiana son uno de los mayores obstáculos para reconocer a Jesús y seguirlo con fe como «Hijo de Dios» que nos acompaña y nos salva en las crisis.

Jesús les dice las tres palabras que necesitan escuchar: «Ánimo. Soy yo. No tengáis miedo». Estas tres palabras las iremos escuchando más de una vez a lo largo de nuestro recorrido. «Ánimo»: Jesús viene a infundir ánimo y sembrar esperanza en el mundo. «Soy yo»: no es un fantasma, sino alguien vivo, lleno de fuerza salvadora. «No tengáis miedo»: hemos de confiar y aprender a reconocerlo junto a nosotros en medio de las crisis, peligros y dificultades. ¿No es esto lo que necesitamos escuchar hoy los cristianos?

Animado por las palabras de Jesús, Pedro hace una petición sorprendente: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua». No sabe si Jesús es un fantasma o alguien vivo y real, pero quiere vivir la experiencia de caminar hacia él andando, no sobre tierra firme, sino sobre el agua; no apoyado en la seguridad, sino en la debilidad de la fe. Jesús le dice: «Ven».

¿No es esta la llamada que nos está haciendo Jesús en estos momentos de crisis y desconcierto? En nuestro recorrido nos encontraremos más de una vez con su invitación: «Ven y sígueme». Así llamaba por los caminos de Galilea y así llama hoy a quien lo quiera escuchar. Pero la llamada a Pedro en medio de la tempestad encierra algo más: «Ven a mi encuentro caminando sobre las aguas, aunque no aciertes a reconocerme en medio de esta tempestad, y aunque estés lleno de dudas en medio de la noche».

Pedro bajó de la barca y «se puso a caminar sobre las aguas yendo hacia Jesús». Esto es esencialmente la fe cristiana. «Caminar hacia Jesús», dar pasos día a día orientando nuestra vida hacia él. «Sobre las aguas», sin otro apoyo firme que no sea su Palabra. Sostenidos por su presencia misteriosa en nuestra vida. ¿Estamos dispuestos a hacer esta experiencia?

No es fácil vivir esta fe desnuda. Pedro en concreto «sintió la fuerza del viento, le entró miedo y empezó a hundirse». Es lo que nos puede pasar en estos momentos: nos fijamos solo en la fuerza que tiene el mal, nos entra el miedo y las dudas, y empezamos a hundirnos en la desesperanza, la indiferencia o la increencia. ¿Qué podemos hacer?

Lo primero, «gritar» a Jesús. Es lo que hace Pedro al empezar a hundirse: «Señor, sálvame». Invoca a Jesús como «Señor» (Mateo pone intencionadamente esta palabra en sus labios, pues así invocan a Jesús resucitado en las primeras comunidades cristianas). Y solo le pide una cosa: «Sálvame». Con esto está dicho todo. Este grito salido de lo más íntimo de nuestro corazón puede ser una forma humilde, pero muy real, de vivir nuestra fe.

Jesús, que está atento y pendiente de Pedro, no permanece indiferente a este grito. Según el relato, «le tiende su mano», «lo agarra» y «le dice: “Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?”». Sin saber cómo ni por qué, Pedro vive algo difícil de explicar a quien no lo ha vivido. Experimenta a Jesús como una «mano tendida»; se deja «agarrar» por él y siente que Jesús lo salva de hundirse. En el fondo de su corazón escucha esta pregunta que puede cambiar su vida: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?». Tal vez es en medio de la crisis y de la noche cuando aprendemos a creer con más verdad en la fuerza salvadora que se encierra en Jesús.

Pedro y Jesús caminan agarrados en medio de las olas y el viento. Al subir a la barca, la tormenta se calma. Cuando Jesús está en medio del grupo, los discípulos recuperan la paz. Lo han vivido todo de cerca, llenos de miedo y angustia, pero han experimentado su fuerza salvadora. Los mismos que antes decían «es un fantasma» se postran ahora ante Jesús y le dicen desde muy dentro: «Verdaderamente eres Hijo de Dios».

 (dejar silencio, para que cada uno pueda releer para sí mismo)

CONVERSIÓN PERSONAL

(leer las preguntas en voz alta, pausadamente para que se entienda y decante en la conciencia y en el corazón la pregunta; leer cada pregunta y hacer unos segundos de silencio- cada grupo tendrá sus ritmos- esperar a que cada uno entiende la pregunta la pueda verificar en el texto, la vaya pensando o hacer una pregunta clarificando. Si es necesario dejar un tiempo de silencio para que cada uno pueda releerla para sí mismo y pensarlas. Se puede contestar o no, cada uno con libertad.)

 

  • ¿Cómo me está afectando a mí este tiempo de crisis religiosa y futuro incierto de la Iglesia? ¿Está mi fe en crisis, se va apagando o está creciendo? ¿Cómo me siento por dentro?
  • ¿Dónde y cómo puedo yo sentir a Jesús como una mano tendida que me agarra, me quita los miedos y no deja que me hunda? ¿En qué me puede ayudar este grupo?
  • Conversación con Jesús. Hazle ver tus miedos y vacilaciones. Él te agarra. No dejará que te hundas.

 

COMPROMISO EN EL PROYECTO DE JESÚS

  • ¿Observamos en la sociedad miedo al futuro, desaliento, falta de esperanza?, ¿qué clima se respira en tu parroquia o en el entorno en que tú te mueves? ¿Cuál es la reacción más generalizada dentro de la Iglesia?
  • ¿Qué estamos aportando a la sociedad y a la Iglesia los que estamos aquí escuchando el Evangelio de Jesús? ¿Ánimo o desaliento? ¿Esperanza o pesimismo? ¿Palabras o compromiso?
  • ¿Podemos concretar entre todos con qué espíritu y actitud queremos vivir nuestro recorrido? ¿Qué desearíamos aportar desde este grupo? ¿Lo podemos resumir en tres palabras?

ORACIÓN

  • Nos recogemos para escuchar a Jesús. Un miembro del grupo pronuncia en voz alta su pregunta: «Ánimo. Soy yo. No tengáis miedo». Después de unos momentos de silencio, cada cual puede invocar: «Si eres tú, sálvame y ayúdame a…».
  • Se puede crear un clima de recogimiento interior. Un miembro del grupo hace en voz alta la pregunta de Jesús: «Hombre o mujer de poca fe, ¿por qué dudas?». Los que quieran pueden responder en voz alta a la pregunta.
  • Para orar en el silencio del corazón:

Jesús, nuestra paz,
tú nos dices a cada uno:
«¿Por qué inquietarte?
Solo una cosa es necesaria:
un corazón a la escucha
para comprender
que Dios te ama
y siempre te perdona».

H. Roger de Taizé

Todos juntos pronunciamos esta oración:

Tú sabes que siempre te quise
y que te sigo queriendo;
tú sabes que te quiero.
A pesar del cansancio y del abandono de tantos días,
a pesar de mi cabeza vacía y dura,
y de mi corazón de piedra,
tú sabes que te quiero.
A pesar de mis dudas de fe, de mi vacilante esperanza
y de mi amor posesivo,
tú sabes que te quiero.

F. Ulíbarri

ANEXOS:    MATERIAL de PROFUNDIZACIÓN y ORACIONES       tomado de www.gruposdejesus.com.ar

EN LA IGLESIA HA ENTRADO EL MIEDO
En la Iglesia de Jesús ha entrado el miedo y no sabemos cómo liberarnos de él. Tenemos miedo al desprestigio, la pérdida de poder y el rechazo de la sociedad. Nos tenemos miedo unos a otros: la jerarquía endurece su lenguaje, los teólogos pierden libertad, los pastores prefieren no correr riesgos, los fieles miran con temor el futuro. En el fondo de todos estos miedos hay casi siempre miedo a Jesús, poca fe en él, resistencia a seguir sus pasos.

CAMINAR SOBRE EL AGUA
Con mayor o menor sinceridad son bastantes los que se preguntan: ¿Qué debemos creer? ¿A quién debemos escuchar? ¿Qué dogmas hay que aceptar? ¿Qué moral hay que seguir? Y son muchos los que, al no poder responder a estas preguntas con la certeza de otros tiempos, tienen la sensación de estar «perdiendo la fe».
Mateo ha descrito la verdadera fe al presentar a Pedro, que «caminaba sobre el agua y no sobre tierra firme. Apoyar nuestra existencia en Dios y no en nuestras propias razones, argumentos y definiciones. Vivir sostenidos no por nuestra seguridad, sino por nuestra confianza en él.

LAS DUDAS DEL CREYENTE
Las dudas pueden ser una ocasión propicia para purificar más nuestra fe, arraigándola de manera más viva y real en el mismo Dios. Es el momento de apoyarnos con más firmeza en él y de orar con más verdad que nunca.
Cuando uno es «cristiano de nacimiento», siempre llega un momento en el que nos hemos de preguntar si creemos realmente en Dios o simplemente seguimos creyendo en aquellos que nos han hablado de él desde que éramos niños.

José A. Pagola, El camino abierto por Jesús. Mateo, pp. 161-167

CONFIAR
Es la confianza lo que te puede sostener en las situaciones más difíciles y lo que te dará siempre un potencial grande de energía para enfrentarte a tus problemas. Si te dejas atrapar por el escepticismo y el recelo, si vives desconfiando de todos y de todo, te irás empobreciendo. Vivirás de manera triste y estéril…
Es difícil que la fe en Dios pueda brotar y crecer en un corazón desconfiado… Y cuando una persona no se abre a Dios, o no se atreve a confiar totalmente en él, Dios no puede entrar en su vida… Probablemente estás lleno de dudas… Yo solo sé decirte las palabras de Jesús: «No seas incrédulo, sino creyente». Confía, no cierres ninguna puerta. Busca a Dios con confianza. No te desalientes.

José A. Pagola, Creer, ¿para qué?, pp. 60-62

SOLDADOS DERROTADOS DE UNA CAUSA INVENCIBLE
Me inspira una frase del obispo Pedro Casaldáliga: “Somos soldados derrotados de una causa invencible”; comentada por José Godoy: “Efectivamente la humanidad tiene tragedias inmensas, guerras, desastres, dolor, pero la causa en sí es invencible, sigue caminando. Os invito a repasar tantos rostros y tantas personas conocidas que cada día apuestan por la vida, en su tarea individual o colectiva: miles, millones de personas, en el cariño de pareja, en el trabajo diario, por la familia, en la ayuda espontánea a quien la necesita, en su alegría e ilusión por la vida. La vida está ahí… Las tinieblas no han apagado la luz”. Grupo Virtual de Jesús 10

DESTERRAR EL MIEDO AL CAPITALISMO SALVAJE
Este evangelio me despierta las ganas de desterrar los miedos, los complejos, pues podemos ser el contrapunto de este capitalismo salvaje. Esa voz incómoda que lucha por un mundo más humano. Pasar de una vida egocéntrica a una vida centrada en los valores evangélicos, eso es lo que podemos ofrecer a la sociedad actual si hacemos nosotros ese recorrido.

LOS FALLOS Y LOS ACIERTOS DE LA IGLESIA
Los fallos y limitaciones de la Iglesia me provocan una honda tristeza y, al mismo tiempo un gran reto… Lo bueno es que ¡la amo tal como es! Echando un vistazo a su historia reconozco tanta salvación, tanta caridad, tanta misericordia y santidad en muchos de sus miembros… Reconozco también que el vigor y frescor de las primeras comunidades es el que tenemos que recuperar y ahí encuentro el sentido de nuestro Grupo volviéndose para Jesús. Grupo Virtual de Jesús 9

TESTIGOS DE ESPERANZA, COMPROMETIDOS CON EL REINO
Esos momentos de crisis son los que nos hacen cuestionarnos y escoger el camino. Son como momentos para parar, evaluar y tomar decisiones. En mí, cada dificultad o crisis se ha convertido en la decisión de comprometerme siempre un poco más, pase lo que pase. Y creo que es en la comunidad, en el vivir día a día con los hermanos, donde encuentra uno el apoyo, donde está la mano que nos ayuda y que no nos deja hundir.
Desde este y otros Grupos de Jesús, sean virtuales o presenciales, podemos ser semillas que revitalicen las parroquias, testigos de esperanza, comprometidos en el Reino, y como Iglesia que somos, ayudar a dar otra imagen más creíble, evangélica, pobre y con los pobres. El primer paso debe ser el de “regresar a la fuente”, para conocer y entablar una relación personal y directa con Jesús. Grupo Virtual de Jesús Effetá

SALTAR AL AGUA Y REORIENTAR LAS VELAS
Esa barca también puede interpretarse como la Iglesia. Quizás también tenga que saltar al agua para mojarse y dejar criterios y normas que nos pueden ahogar, por no fiarse de Jesús lo suficiente como para dejarse llevar solo por él. Tal vez tiene que orientar “las velas”, y el mástil que las sujeta, en otra dirección y estar cerca de la orilla donde los hombres necesitan su presencia para recibir la serenidad que Jesús quiere para todos.

Grupo Virtual de Jesús Nazaret

MIEDO AL CAMBIO
Jesús se nos aparece en personas, circunstancias… y normalmente no lo reconocemos (precisamente porque no lo conocemos); por otro lado, pensamos que, si él viene a nuestra vida, nos la va a cambiar por completo y eso nos asusta.

SIEMPRE ESTÁ CON NOSOTROS
Jesús dijo: “Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos”. Esto me hace pensar que, por muchas dificultades y crisis que pase la Iglesia, siempre surgirán personas dentro de ella que la renueven y nos ayuden a caminar en la fe. Grupo Virtual de Jesús Maranatha

DE NOCHE IREMOS
Como dice el estribillo de una canción de la comunidad de Taizé: “De noche iremos, de noche, que para encontrar la fuente solo la sed nos alumbra”.

RECONOCER A JESÚS EN LA DIFICULTAD
Es más fácil llevar adelante la vida de fe cuando los otros aspectos de la vida están bien, pero cuando la situación personal o familiar es dolorosa o complicada, es más complicado reconocer a Jesús, a quien podemos por momentos percibir como un fantasma, alejado de nuestra realidad, del aquí y el ahora. Grupo Virtual de Jesús Misericordia

ENTREGARSE AL INCIERTO PROYECTO DE JESÚS
Menciono dos actitudes: La primera (y quizás más extendida), la de aguantar el temporal subido en la barca, esperando que sea Jesús (o Dios mismo) el que haga cesar el temporal. Yo diría que esa es una fe cómoda. Una fe en la que se desea una vida tranquila y en contrapartida se ofrece una fidelidad al rito religioso, a la doctrina, a la moral establecida.

La segunda (y la que yo echo de menos), la de pedir lo sorprendente al tiempo que se salta de la barca en medio del temporal. Entregándose a lo incierto, a la fe con mayúsculas, con el brazo en alto dejando que Jesús (cuando lo estime oportuno), a pesar del reproche, nos haga caminar sobre las aguas…

Creo que es una decisión personal buscar que tu fe sea más adulta y crezca. Es complicado hacerle ver a alguien que se comprometa, si no nace de él mismo. Mi aportación a la sociedad sería ser una mejor persona, entregarme al Proyecto de Jesús, que la mayoría de veces es caminar en aguas y no en tierra firme. Grupo Virtual de Jesús 5

LA FUERZA DE LA MANO TENDIDA
Debemos fijarnos mucho en la imagen “Jesús le tendió la mano, lo agarró y le dijo: ¿Por qué has dudado?”. La práctica marinera me ha enseñado que esta mano tendida debe sobrepasar la fuerza del que se hunde… ¡Cuánto amor, fuerza del Espíritu simboliza y contiene! Es importante que todos sintamos esta mano omnipotente que siempre nos conduce a la seguridad y a la paz del amor del Padre. Grupo Virtual de Jesús Kairós

NAVEGAR MAR ADENTRO
Siento como que en la Iglesia actual hay muchas voces y cada una está “defendiendo su verdad”. ¿A quién seguimos? A algunos nos cuesta alejarnos de lo conocido: los ritos, lo que siempre hacíamos… A otros, “navegar mar adentro” nos asusta, dudamos; y a veces se nos trata con violencia por no seguir al pie de la letra “lo que siempre se hizo”.
Esta Iglesia tiene un trabajo inmenso y siento ganas de colaborar y desmantelar lo que urge. ¿Será este grupo virtual mi primera experiencia de regreso a casa? ¿Con estos locos y locas cibernautas de un Jesús dueño del cosmos y de las ondas en que viajan estos mensajes?

Grupo Virtual de Jesús Caná

ÁNIMO PARA COMPARTIR EN EL GRUPO
La barca me recuerda a la reunión de amigos, el viento contrario me recuerda al ambiente que se está creando en la reunión. En un momento dado sale un tema que nos interpela por dentro, es Jesús que se nos acerca, y nos entran las ganas de intervenir, Jesús me anima a hacerlo, pero al final desisto por miedo a sentirme rechazado por el grupo, me hundo, no encuentro las fuerzas para intervenir, y le pido ayuda “¡Señor, sálvame!”.
Jesús me tiende la mano y entonces es cuando encuentro la fuerza e intervengo. Al final parece que todo ha salido bien, mi opinión no ha sido ninguneada, y a todos les pareció interesante. No sé como lo conseguí, pero yo veo la mano de Jesús que me sostiene. Marcos

EL GRUPO NOS ACERCA A JESÚS
En el grupo podemos ayudarnos a sentir más de cerca la mano de Jesús. El grupo será un vehículo de acercamiento a él.
Los Grupos de Jesús nos pueden ayudar a reafirmar nuestra fe y a conocer mejor y en más profundidad a Jesús y lo que nos quiere trasmitir con su mensaje de esperanza, ánimo y de no tener miedo. Desde el grupo podemos mostrar a nuestros cercanos que Dios vive y que creemos en Él, con nuestras actitudes y acciones, viviendo positivamente y con fe nosotros mismos para que puedan “ver” lo que les “decimos”. Grupo Virtual de Jesús Emaús

VAMOS DE LA MANO A CAMINAR
El mayor enemigo de la fe no es la duda, sino el miedo. El miedo paraliza, la duda invita a ponerse en marcha, a buscar. Nuestra fe vive más de preguntas que de respuestas definitivas. ¡Ánimo!, nos dice Jesús. ¡No temáis! Pues… ¡vamos de la mano todos juntos a caminar sobre las aguas, con nuestros ojos fijos en los suyos! Grupo Virtual de Jesús Galilea

PARA MEDITAR EN CASA: Banco de Oraciones, Tema 1                           (tomado de www.gruposdejesús.com)

Señor, a veces me siento zarandeado por las aguas turbulentas
de una sociedad que no te soporta, ni soporta a los que te anunciamos.
Hoy quiero decirte que me gusta seguir oyendo tu voz,
que me invita a caminar hacia ti,
venciendo los miedos que en muchas ocasiones me paralizan
y no me dejan cumplir la misión que tú me encomendaste.
Ayúdame a confiar siempre en ti y dame tu fuerza para seguir adelante.
Señor Jesús, no permitas que este proceso sea una ilusión pasajera,
que aparece para luego desvanecerse,
como en tantos años de búsqueda y de desengaños.
Permíteme asirme a tus manos y sostenerme en ellas.
Permíteme conocerte y reconocerte entre mis hermanos, los hombres.
Dame la capacidad de ser tolerante, misericordiosa, amable
para atraer personas para ti, para tu Reino.
Concédeme los dones del Espíritu Santo, sabiduría, entendimiento,
para ponerlos en práctica en mi trato con los demás.
Te pido por todos los miembros de este GVJ para que perseveremos
y que nos ayudemos apoyados en ti.                                                                                                   Grupo Virtual de Jesús 10

TENGAMOS FE

Confiemos en que es Jesús el que viene a nosotros,
no un fantasma.
Confiemos en que solo él hará el milagro de sostenernos sobre las aguas,
si le dejamos.
Confiemos en que nos rescatará si gritamos su Nombre.
Tengamos fe.                                                                                                                                       Grupo Virtual de Jesús 9

 ENSÉÑANOS, SEÑOR, A VOLVER HACIA TI

¡Señor Todopoderoso!
Que nos concedes a cada uno de nosotros la gracia de ser cristianos,
que nos concedes a cada uno de nosotros el ser hijos tuyos,
ayúdanos, Señor, a tener fe.
Porque muchas veces parece que se llena la barca de agua
y tú estando en esa barca, que es nuestra vida, parece que estás dormido.
Tenemos que darnos cuenta, Señor,
que tú aparentas estar dormido, pero que estás ahí;
y tu silencio no es ausencia, tu silencio es presencia.
Ayúdanos, Señor, a cada uno de nosotros
a conocer tu voluntad y a cumplirla a cabalidad.
Que tu amor infinito nos acompañe en este caminar del GVJ.
No dejes que nos confundamos, Señor.
No permitas, Señor, que nosotros nos quedemos en los caminos,
sino que siempre estemos en camino hacia ti.
Enséñanos, Señor, a volver hacia ti y que sintamos el deseo de ser tuyos,
de pasar el resto de los años, que tú nos puedas dar,
amándote sobre todas las cosas. Amén.                                                                                             Grupo Virtual de Jesús Effetá

 VOLVER A TI

Siento la necesidad de volverme a ti, Jesús,
y de confiarte una vez más mis miedos.
No me abandono totalmente en ti, en el Dios Padre que tú anuncias.
Me gustaría poder entregarte mi vida sin miedo, pero aún me reservo,
aún no confío totalmente hasta el punto de poder decirte: “Toma mi vida”.
Quiero vivir en pie y libre, quiero descansar en lo que se me inspira dentro:
mi única seguridad eres tú y el Dios que tú transparentas.
¡Ayúdame a que mis fantasmas se vayan definitivamente!
¡Ayúdame a que mis heridas cicatricen para siempre!
Que todo se restaure en tu Amor.

AYÚDANOS A TENER CONFIANZA

Padre, gracias por enviarnos a tu Hijo.
Gracias por no dejarnos solos, por enviar a tu Espíritu sobre nosotros.
Te pido poder confiar en que lo que estoy viviendo es lo que debo vivir.
Te pido tener el valor y la fe para no escaquearme del presente.
Que no utilice la religión para esconderme,
evadirme de los problemas del día a día.
Gracias por acogerme una y otra vez, por mucho que meta la pata.
Gracias por haber puesto en mi camino este grupo de personas
que también te buscan.
Te pido Padre… no pedirte nada.                                                                                                        Grupo Virtual de Jesús Nazaret

 UNA VEZ MÁS, JESÚS ME SALE AL ENCUENTRO

He vivido, y vivo, zarandeado por deseos, ambiciones,
egoísmos, hipocresías, faltas de compromiso…
¡Y cuántas veces Jesús se me ha hecho presente!,
pero no he querido reconocerlo en el hermano
que sufre hambre, soledad, indigencia.
Ni tender mi mano a la suya
para que pudiera experimentar su salvación.
Una vez más me sale, nos sale, al encuentro.
Ayudémonos a no tener miedo, confiar en Él
y tenderle nuestras manos.

Me presento ante Jesús, y ante vosotros, con las manos vacías.
Una vida mediocre y aburguesada, sin compromiso personal,
aguzado por la exigencia de Jesús de que “no todos los que dicen Señor,
entrarán en el reino, sino el que hace su voluntad”.
Ese es mi mayor aval para que el Jesús misericordioso
se apiade de mí y venga –puede que a través de vosotros– a socorrerme.
Hacerme experimentar el amor del Padre,
darme un espíritu nuevo
y la fuerza para hacerlo presente en mi vida
y en las de los que me rodean.
Así podremos hacer Iglesia y comunidad.                                                                            Grupo Virtual de Jesús Maranatha

 QUIERO VOLVER A JESÚS DE UNA MANERA DIFERENTE

Su voluntad fue siempre mi norte.
Él me enseñó y me guió continuamente.
Su palabra me dio las herramientas
para vivir más profundamente sus enseñanzas.
Cuando descubrí que él era el camino, la verdad y la vida,
comencé a amar la vida, que tanto me costaba asumir.

Quiero volver a Jesús de una manera diferente,
más sencilla, más compasiva, más humana.
Quiero entender sobre el Reino de Dios,
que tantísimas veces Jesús nos enseñó,
pero que, por nuestra poca fe, no la entendemos.

Yo reconozco que estoy alejado de la barca,
porque esa barca va llena de muchas cosas que no me dicen nada.
Hace mucho rato me bajé de ella y navego solo motivado por Jesús,
por su mensaje y su entrega.
Cada día, en él, me abro al servicio
y veo la realidad sufriente de muchos hermanos,
y al horizonte veo cómo la barca cada día se aleja más y más
de las realidades existenciales de personas que deberían ir en la barca.

Quiero, Señor, navegar en la barca nueva,
la que navegará por la realidad del más pobre,
del huérfano, del abandonado, del sin techo,
en pocas palabras, navegar en el infinito mar de los últimos.

Los Grupos de Jesús proclamemos,
con nuestra vida y nuestros gestos,
que estamos cerca de Jesús
y queremos seguirle con alegría, juntos,
con la mano tendida de Jesús,
que nos quita los miedos y las vacilaciones,
y que no nos dejará que nos hundamos.                                                                              Grupo Virtual de Jesús Misericordia

 VENGO A TI, JESÚS, GUÍAME

Vengo a ti, Jesús, lleno de miedo, de inseguridades,
de luces y de sombras.
Tú sabes lo que guarda mi corazón
y lo que me impide responder a tu proyecto.
Dame sabiduría, entendimiento y fortaleza
para ser tu testigo y multiplicador.
Guíame, Jesús, porque este mundo y su corriente de facilismo
me quiere alejar de tu proyecto.
Dame audacia para anunciar tu evangelio allí donde no te conocen,
con la certeza de que tú caminas,
y haces historia de salvación con mi pobre humanidad.
Acompáñanos y bendícenos en nuestro caminar en este Grupo Virtual,
sé nuestro Guía y sostén. Te alabo y te doy gracias.                                                           Grupo Virtual de Jesús Kairós

 GRACIAS, PADRE, POR ACERCARNOS A TU HIJO

A ti, Dios Padre, te alabamos, te bendecimos y te damos gracias
porque, en tu infinita misericordia,
nos has dado la oportunidad de acercarnos a tu Hijo,
de conocerlo mejor a través del Evangelio,
que hemos meditado en este primer tema,
y de comprender que él siempre está ahí,
atento para ayudarnos y no permitir que nos hundamos
en un mar de dudas, angustias, miedos.
Por el contrario, sentimos que nuestra fe ha crecido
a través de tu Palabra y la edificación mutua en Cristo Jesús.
Que tu Santo Espíritu nos ilumine y fortalezca nuestra voluntad
para dar testimonio del amor de Cristo en nuestras vidas,
a través del servicio a los demás,
en especial a los más necesitados y marginados.                                                                Grupo Virtual de Jesús Emaús

 BELLA AVENTURA EN TU SEGUIMIENTO

Señor: Es la fe, a la vez,
bella aventura en tu seguimiento,
y es caminar a oscuras por el desierto.
Es arriesgarlo todo, y se siente el miedo
de andar sobre las aguas y hundirse luego.
Tú vives en nosotros, vas compartiendo
tu ilusión por el Reino:
Anhelos, esperanzas, proyectos, sueños…
Y hasta las amarguras del sufrimiento.
Tan cercano te ofreces, por compañero,
que eres amor, ternura, abrazo y acogida, luz y consuelo…
Y ¡se me ensancha el alma!, y… pierdo el miedo…
¡Y empiezo a amar el riesgo
de andar sobre las aguas hacia tu encuentro!                                                                      Grupo Virtual de Jesús Galilea

AHUYENTA DE MI VIDA EL MIEDO El miedo a apostar por ti, Jesús, y tu proyecto de un Reino de Paz y Amor.
El miedo al qué dirán y a los prejuicios de lo conveniente.
El miedo a hablar ante tantos silencios, cómplices del mal.
El miedo a “asirme con fuerza de tu mano” e ir en busca de otras “seguridades”.
El miedo a estarme quieta, sin hacer nada, por no querer correr el riesgo de equivocarme.
El miedo a los “poderosos”, los que se vanaglorian de tener la “sarten por el mango”,
de ser más fuertes e inexpugnables, en sus “privadas fortalezas”.
El miedo a “dar la cara” por el débil e inocente,
por quien está solo y no tiene quien le defienda.
Dame fe para creer en la fuerza de tu amor, en tu Misericordia,
siempre dispuesta a rescatarme, a salvar mi vida de cuanto la hiere y hace daño.
Dame el coraje y valor de saber luchar “contra corriente”,
a pesar de las tempestades de la vida y las hostilidades que a menudo me encuentro.
Dame creer en el Amor que cura las heridas del pecado, nuestras torpezas y cegueras.
Dame un corazón que descubra tu Providencia, llena de amor y Misericordia.
Y a nadar, “saliendo a flote”, sin perder la mirada en ti,
en tu fuerte y segura mano tendida.                                                                                                     Miren Josune


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