J. D. G. Dunn, ¿Dieron culto a Jesús los primeros cristianos?, edit. verbo divino

Un estudio novedoso sobre una cuestión de importancia capital para la fe cristiana: ¿dieron culto a Jesús los primeros cristianos? Para responder a esta pregunta, Dunn analiza exhaustivamente todos los términos o frases relacionados con el culto.Se trata, por tanto, de un estudio lexicográfico minucioso mediante el que se va desplegando la pluralidad semántica de los términos y conceptos implicados. Su conclusión es negativa: no, los primeros cristianos no dieron culto a Jesús, sino a Dios mediante Jesús en el Espíritu Santo. Convencidos como estaban de que en Jesús se había abierto una puerta definitiva y nueva en la relación recíproca entre el Dios y los seres humanos, los títulos divinos que se atribuyen a Jesús tienen una función paradójica: al tiempo que revelan su identidad, impiden a los cristianos disponer a su antojo del misterio insondable y abismal del Dios en él revelado.

Jesús no abre totalmente el misterio, pero tampoco lo encierra, más bien, lo entre-abre. Es el centinela del ser de Dios y del ser del ser humano.Este estudio puede contribuir, sin lugar a dudas, a replantearse la cuestión trinitaria de un modo que estimule, recíprocamente, el diálogo del monoteísmo cristiano en el contexto de las otras religiones monoteístas.

http://www.verbodivino.es/libro/2959/dieron-culto-a-jesus-los-primeros-cristianos

  1. El vocabulario del culto
  2. La práctica del culto
  3. El monoteìsmo, los mediadores celestiales y los agentes divinos
  4. El Señor Jesucristo
  5. Conclusiòn
  1. no hay evidencia en las escrituras que los apostoles mismos dieran culto a jesus, ya que si bien dentro de la trinidad. jesus mismo dejo claro que es a su padre, a esa parte de la trinidad a la que se debe culto “exclusivo” y no a cualquier parte del trino..

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    • Qvadis

      Muchas gracias por tu aporte. A seguir adelante aplicando el enorme don del pensar al más eminente ámbito la Fe

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    • Qvadis

      Hola. Educar es introducir en la realidad comienza diciendo el autor. En el texto completo de su libro, dice en la totalidad de los factores de la realidad que el Maestro percibe. En el Maestro, sujeto ausente, es donde se conjuga un abrazo y aceptación reverente de SU tradición, en la cual nació y posiblemente vive; y toda la recreación vital, pensante, viviente, sufriente, etc que èl pudiera haber agregado. Por lo tanto, en una vitalidad integrante, convergente en la persona, en su pensar y sentir como se expresa la pluriculturalidad -no sólo teórica y teorizante, ni mucho menos enciclopedista- El ethos propio no es un conjunto de nociones es un modo de ESTAR del Maestro, que va desde como se viste, a como habla, los tiempos de comunicación, los modos, tanto de escuchar como de comunicar. Cuánto mejor discierna, critique, su Tradición y cuánto mejor la recree más sensible y ancho será su PERSONALIDAD conviviente. Recordamos que muchos filòsofos griegos y de otras culturas nunca salieron de sus pueblos. Creo que un modelo a tener en cuenta de todo lo dicho es Jesùs de Nazareth.
      La ausencia familiar en Educaciòn se evidencia desde la casa, justamente en calidad de educadores, que han perdido la narratividad -según el autor en su libro- y ya no construyen identidad propia ni contexto identitario de los jóvenes y niños; dejándolos expuestos al puro momento presente y a ser fagocitados por los poderes circundantes.
      Educar es un riesgo, de un necesario protagonismo de exposiciòn profunda, ìntima del sujeto educador que no sòlo pasa info sino que se dice a èl mismo, tanto en la bùsqueda, procesamiento, apropiaciòn, elaboraciòn y expresiòn significativa de esa info para èl y para la vida; como riesgo ante el discenimiento y a libertad del educando para quièn, considerado en su plena humanidad, tiene la posibilidad de aceptar o no el CORAZÒN-EDUCADOR ofrecido.
      Gracias por tu interés.

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