El mito de Ícaro

El Mito de Ícaro, nos recuerda el impulso del corazón del hombre que lo lleva a desear alcanzar las alturas; pero lo hace con sólo las posibilidades limitadas de su naturaleza humana y por ello fracasa.

H. Matisse, significó en su obra el rojo del corazón humano, apasionado deseo de elevarse, de una oscura creatura humana, que se encuentra haciendo el máximo esfuerzo que le es posible. Su vista se alza hacia las estrellas, que significan todo lo bueno, alto y noble que se puede percibir desde la naturaleza humana. Verdad, Justicia, Bien, Belleza, Felicidad….. el corazón humano se dispara hacia ellas, cuenta solo con sus fuerzas…..necesitará una ayuda….

Aún así refleja la inconmensurable dimensión de lo humano, verdaderamente humano, profundamente humano, auténticamene humano.

QVadis asume ésta propuesta, la ayuda para alcanzar lo alto…. vendrá de lo Alto, recibiendo el impulso de la naturaleza humana pero elevándola por encima de su condición. Hallará no solo satisfecho su corazón sino “que con amor generoso sobrepasa los méritos y los deseos de los que suplican, derrama su misericordia, perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concediéndonos aun aquello que no nos atrevemos a pedir” -domingo XXVII durante el año-

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